Odonata

Los odonatos (Odonata, del griego οδοντός odontos, "diente") son un orden de insectos con unas 6.000 especies actuales, que incluye formas tan conocidas como las libélulas y los caballitos del diablo. Los adultos muestran un aspecto muy característico, con una cabeza más ancha que el resto del cuerpo, un abdomen largo y delgado y cuatro alas membranosas transparentes. Viven asociados a ambientes acuáticos, que son necesarios para el desarrollo de sus ninfas; no tienen fase de pupa y por tanto su metamorfosis es simple (hemimetabolía).

Los odonatos, junto con los efemerópteros, formaban el antiguo grupo de los paleópteros*, caracterizados por no poder plegar las alas sobre el abdomen; según la sistemática cladística, los grupos parafiléticos no son aceptables, de modo que tienden a abandonarse.

Los odonatos adultos poseen una cabeza ancha con dos grandes ojos compuestos que pueden ocupar casi toda la cabeza y dos antenas muy cortas. Las piezas bucales, bien desarrolladas, son de tipo masticador, con unas grandes mandíbulas.

El tórax es grande y globoso, con el mesotórax y el metatórax soldados entre si (sintórax); las patas son robustas y poseen numerosas espinas, y las usan para cazar insectos al vuelo, formando con ellas una especie de cesta; las alas son membranosas, largas y estrechas, con una nerviación compleja y reticulada, y una mancha característica cerca del ápice (pterostigma).

El abdomen está constituido por 11 segmentos. El orificio genital está en el octavo segmento en las hembras y en los machos, los cuales, no obstante, poseen el órgano copulador en el segundo segmento abdominal, lo que los diferencia del resto de los insectos y hace necesario que tengan que doblar el abdomen durante el apareamiento, para así poder alcanzar el orificio genital de la hembra.

Las ninfas de los odonatos son acuáticas y suelen denominarse náyades. Tienen la cabeza pentagonal o rectangular, provista de un par de grandes ojos compuestos, tres ocelos y un par de cortas antenas. Su principal característica es su aparto bucal: el labio está muy modificado formando la máscara, un dispositivo que mantiene plegado bajo la cabeza y que proyecta hacia adelante de manera repentina para capturar las presas. El tórax es similar al del adulto, pero sólo lleva unos esbozos de alas. El abdomen puede llevar tres láminas branquiales apicales (zigópteros).

Tanto los adultos como las ninfas son predadores; los adultos capturan otros insectos al vuelo y las ninfas se alimentan de invertebrados y de pequeños vertebrados acuáticos (renacuajos, pequeños peces). Los odonatos viven entre uno y seis meses. Su reproducción es exclusivamente sexual; el apareamiento tiene lugar con frecuencia en pleno vuelo; luego, la hembra inicia la puesta de los huevos en el agua; el desarrollo postembrionario pasa por una fase de neánida seguida de una fase de ninfa que sufre numerosas mudas antes de alcanzar el estadio adulto. La ninfa abandona el agua para realizar su metamorfosis; con frecuencia sube a los tallos de plantas, rocas, depósitos de agua, donde permanecen inmóviles hasta que emerge el adulto.

Es frecuente que los machos defiendan un territorio del que expulsan a cualquier intruso; algunas hembras también expulsan a otras hembras de su territorio de puesta. Los machos realizan una parada nupcial, con un vuelo ondulante, subiendo y bajando, para atraer a la hembra y, posteriormente, ambos, realizar un vuelo nupcial.

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